Sardinas Portuguesas, saludables y deliciosas

Portugal tiene gran tradición conservera, llevan más de siglo y medio elaborando conservas de pescado de gran calidad, teniendo una primera edad de oro durante la I Guerra Mundial, cuando su demanda se disparó, al poderse almacenar fácilmente. Hoy de nuevo viven una edad de oro, siendo las conservas de pescado uno de los símbolos del país luso y las sardinas en concreto el estandarte de la gran calidad de sus productos. En esta pequeña entrada te contamos por que son tan especiales para que tengas más información antes de comprar sardinas portuguesas.

¿Por qué son especiales las sardinas portuguesas?

Las sardinas portuguesas en conserva se elaboran con sardina fresca del Atlántico seleccionada y pescada en su momento óptimo, cuando el contenido de grasas en el pescado es mayor, por esto son más jugosas y tienen un sabor más potente. El proceso de elaboración es manual, por esto al abrir una lata de sardinas portuguesas estas están tan bien colocadas, enteras y sin golpes.

¿Cuáles son las variedades de sardinas portuguesas en conserva más conocidas?

Principalmente se envasan con aceite de oliva, ya sean sardinas (sardinhas) o sardinillas (petingas). Después las acompañan con multitud de ingredientes naturales: picantes (con guindilla), con aceite de oliva ecológico, con salsa de tomate, con limón o con pimiento.

¿Qué son las sardinas millesimes?

Al igual que los buenos vinos, las sardinas de gran calidad mejoran con el tiempo. Por esto algunos productores añaden el año de producción a la lata, para que los aficionados a las sardinas millesimes puedan saber los años de la conserva y mantener su colección. Es una tendencia ascendente entre los gourmets.