Bocata de Jamón Serrano y Queso Manchego

Comer sin cubiertos nos encanta, creo que nos acerca más a la comida y a nuestros instintos naturales. Y que mejor que comer con las manos que un buen bocadillo.

Hoy te traigo una receta igual de sencilla que difícil de superar, la del bocata de jamón serrano y queso manchego. Dos de los productos más icónicos de la gastronomía española, irremediablemente juntos entre dos rebanadas de pan blanco.

Eligiendo los ingredientes adecuados

Para que un buen bocata de jamón serrano y queso manchego se convierta en el mejor bocadillo, es imprescindible contar con ingredientes de calidad y un buen pan blanco.

Para el jamón serrano te recomendamos un jamón serrano ya cortado en finas lonchas, aunque también puedes usar paletilla serrana, el resultado será prácticamente el mismo.

Para el queso manchego, la mejor opción es optar por un queso manchego semicurado, de sabor intenso pero suave, que casa a la perfección con el sabor del jamón serrano.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 bollos de pan blanco o una baguette
  • 200 g de queso manchego semicurado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 200 g de jamón serrano loncheado
  • Tomate rallado (opcional)

Preparación

  1. Corta los panecillos o la baguette a lo largo.
  2. Tuesta el pan unos segundos, puedes hacerlo en un tostador en directamente en una sartén.
  3. Mientras se tuesta el pan puedes preparar el resto de ingredientes. Corta el queso manchego en porciones delgadas. El jamón puedes comprarlo ya loncheado a máquina, o cortarlo directamente a cuchillo si tienes un jamonero y un cuchillo jamonero.
  4. Una vez tostado el pan, añade unas gotas de aceite en las caras interiores, y si así lo deseas puedes añadir un poco de tomate rallado.
  5. Por último, monta el bocata con un par de lonchas de jamón serrano y otro par de porciones de queso manchego y ya está listo para comer. Puedes acompañar tu bocata con una cerveza o un vino tinto joven.